El desinterés de la literatura ecuatoriana
Paula Lituma. 16 años. Colegio Unidad Educativa Particular Interamericano CEBI

La literatura ecuatoriana se ha caracterizado por ser especialmente costumbrista, en general, no habita una línea imaginaria, sino en un territorio real y vibrante, en el cual sus escritores se enfocan en la vida de los ecuatorianos, dependiendo de varios factores que hayan impactado en su vida, los cuales están plasmados en hechos históricos; aunque siempre manteniendo una obra intensa, vasta y planetaria.

Si bien la República del Ecuador, como la mayoría de los estados latinoamericanos, no se formó hasta antes de comienzos del siglo XIX, concretamente en 1830, la literatura ecuatoriana se caracterizaba por los textos escritos en el territorio que en ese entonces pasó a ser independiente durante la época colonial. De este modo las obras se caracterizaban por ser principalmente escritas por descubridores e invasores, así como otras obras escritas en la época colonial.

Hablando de la literatura ecuatoriana o “nacional”, podremos ver que no es mundialmente reconocida, como desearíamos que fuera. Aunque cabe resaltar, que una de las novelas que ha logrado un buen éxito a nivel del país y mundialmente; es la obra indigenista “Huasipungo”, cuyo autor fue Jorge Icaza Coronel. La cual obtuvo el primer premio de novela en 1934, mediante un concurso por excelencia de la grandísima organización por la Revista Americana de Buenos Aires. Además, ha sido traducida a más de 40 idiomas alrededor del mundo, y es una de las novelas más esenciales en las carreras de Literatura en varios países.

Lo que se busca es acabar es el poco interés de los ecuatorianos, hacia nuestras obras literarias, las cuales son maravillosas y magnificas. Un ejemplo es cuando escuchaba sobre varias obras ecuatorianas, no sentía ganas de leerlas; porque pensaba que iban a ser aburridas o no eran importantes para mí. Pero en este año lectivo, en lengua y literatura; nos enfocamos mucho en las obras ecuatorianas. La obra que más me llamó la atención fue María de Jorge Isaacs. Entonces empecé la lectura de esta asombrosa obra. Realmente debo de realzar la grata experiencia que tuve leyendo, examinándola en cada ángulo. Cada capítulo escrito con suma delicadeza y con la gran característica de las obras ecuatorianas; el lenguaje coloquial, el cual se entiende como el habla brota, natural y espontánea. Con cada capítulo me embelesaba más y más, cabe recalcar que ha sido una de las mejores obras de romanticismo en el Ecuador.


Hace falta tener un poco más de cultura en nuestro país para poder alcanzar la excelencia. No solo enfocarnos en cosas irrelevantes que nos llevaran a malos caminos, leyendo de cualquier manera nos ayuda a llegar a un mejor camino; ampliamos nuestro vocabulario, conociendo nuevas palabras que se incorporaran a nuestro vocablo. Podemos conocer sobre hechos históricos o si los conocemos podemos aprender mucho más de ellos. No porque todas las obras ecuatorianas no sean famosas en el mundo significa que son malas, tenemos la suerte de que los escritores de nuestro país se enfoquen en la vida de sus habitantes. ¿Estarías dispuesto a hacer un cambio en tus hábitos de lectura?