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Haití necesita que otra vez seamos el mundo

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Haití necesita que otra vez seamos el mundo

Mirka Almeida. Futura Doctora. 18 años.

Las catástrofes naturales parecen golpear una y otra vez a Haití en los últimos tiempos. A casi 7 años del terremoto considerado el más devastador en los últimos 200 años de historia según diversos geólogos, por el cuál alrededorde 20.000 personas murieron y cerca de un tercio de sus 10 millones de habitantes se vieron afectados por este desastre natural, sin embargo este no es todo el problema que enfrentan.

Luego del terremoto ocurrido el 12 de enero del 2010 los medios de comunicación comenzaron largas campañas y múltiples análisis pudiendo determinar que el principal problema para haber alcanzado tan alto nivel de devastación dependió de que Haití está situado en medio de una compleja red de placas tectónicas y fallas geológicas, que resultan del movimiento de la placa del Caribe y la enorme placa de Norteamérica, producto de un deslizamiento súbito de una de estas, la falla de Enriquillo, fue la que condujo al desastre de 2010.

Otro factor negativo para este país, considerado el más pobre del continente americano, es la inestabilidad política y corrupción. Sin un gobierno efectivo desde hace décadas, el país ocupa actualmente el puesto 163 entre los 188 países que integran el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Por ende, se gasta poco en defensas para tormentas, huracanes, ciclones, inundaciones y  terremotos.

El desarrollo de este factor se pudo ver claramente cuando sin contemplación ni tiempo para prepararse el pasado martes 4 de octubre, el paso del huracán Matthew dejó al menos 900 personas muertas en el país; solamente en la localidad de Roche-a-Bateau, en el sur del país, fallecieron 50 personas y por si esto fuera poco, en la principal ciudad de la península, Jeremie, cerca del 80% de los edificios fueron derribados, al tiempo que en la provincia de Sud 30.000 hogares fueron destruidos.

El huracán afectó además alrededor del 70% de las infraestructuras escolares y el único hospital de Jeremie también está destruido y solo funcionan las emergencias pero con pocos materiales y sin energía. Y como si la crisis que se estaba viviendo no era suficiente autoridades sanitarias confirmaron el brote de cólera, una enfermedad que se habíaconsiderado inexistente en la isla hasta el 2010 y de la cual recientemente y gracias a un informe de las Naciones Unidad reconoció que fueron tropas de la ONU en Haití las que propagaron la enfermedad en aquel año.

El Cólera es una enfermedad que puede tener un período de incubación de pocas horas, causa graves e incontrolables diarreas y puede matar en cuestión de horas si no es tratado a tiempo. Actualmente el brote se lo asocia a la mezcla del agua de las inundaciones con la de las fuentes hídricas por lo que el temor de que la enfermedad se expanda y la crisis se vuelva incontrolable. Por ello el programa Médicos sin Fronteras envió equipos por helicóptero al sur para atender los casos de cólera. Varias organizaciones no gubernamentales han pedido una movilización internacional para ayudar a Haití.

La Madre Naturaleza parece haberse ensañado muy duro con esta empobrecida nación, donde el ojo del huracán Matthew dejó centenares de muertos, miles de desplazados y un panorama de devastación que trae consigo una gran desesperación de la población que clama por ayuda luego de haber perdido lo poco que tenían. Y el mayor temor de las autoridades locales y varias organizaciones es el agravamiento de la crisis humanitaria en Haití y la forma en que debido a problemas políticos la ayuda que tanto necesitan está retrasándose.

Para muchas personas la situación que está atravesando Haití está siendo terriblemente desatendida, la gente está siendo muy indolente y dirigiendo su mirada a los desastres que causó el mismo huracán pero en otros países, y los haitianos que duermen en las calles, que no tienen que comer y que han perdido a sus familias se preguntan que más deberán vivir para poder ser escuchados y recibir la ayuda que tanto necesitan.

En esta ocasión no hay fotos de perfil especiales  con banderas de Haití, eslóganes en Facebook que llamen a todos a estar pendientes de la situación, ni medios de comunicación peleándose por hacer de Haití sus primeras planas, se preguntan simplemente que más tienen que pasar para que los países vecinos y grandes potencias se solidaricen, concientizar y ayuden a levantar aunque sea un poco a este país que tanto dolor ha vivido pero que aun así tiene esperanza de volver a caminar.