LO-LI-TA

LO-LI-TA

Dulce Wong

Pequeñas artimañas, nunca faltaban

en mi libro de jugadas.

 

Una sonrisa, una mirada,

suficiente para ser deseada.

 

Mientras en mis manos, él colgaba

mis labios rozando su oído estaban.

 

Comentando las cosas más cotidianas,

disfrazando así la pulcritud de mi alma.