Revista DOXAComment

Retrospectiva 2016

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Retrospectiva 2016

Doménica Pérez Bertero, Unidad Educativa Particular Interamericano CEBI

Un año de catástrofes y alegrías, de sucesos inéditos y acontecimientos esperados. Un año que marcó la historia desde muchos puntos de vista; en lo político, económico, ambiental y social.

Vivimos en una comunidad tecnológica que cambia constantemente, las distancias hoy son mucho más cortas y la información va de continente a continente en cuestión de segundos. Sin lugar a dudas, las redes sociales han tomado un protagonismo gigante en los aspectos previamente mencionados. Protestas y debates, hoy las redes sociales presentan el reclamo social que medio siglo atrás era plasmado solo en páginas de libros.

Bombardeos y guerras civiles produjeron una migración a gran escala hacia Europa, ataques terroristas cobraron cientos de vidas a nivel mundial. Miedo, desesperación e incertidumbre es lo que millones de personas han vivido. Vemos humanos,  no humanidad.

Casos de corrupción en la política y en el mundo del deporte, no a nivel de país sino a nivel global. Tanta ambición y sed de poder, pero tanta hambre y pobreza a la vez.

Hablar de muertes y asesinatos a gran escala ya no sorprende a quien escucha, es “pan de cada día”; de hecho, resulta extraño no recibir dichas noticias. Estamos en una sociedad emocionalmente desnutrida, arraigada a prejuicios heredados por miedo a que suceda algo. Así es: “ALGO”. Porque no sabemos que podría suceder, simplemente no nos aventuremos a analizar un poco más allá de lo convencional.

Catástrofes naturales golpearon varias ciudades, dejando huérfanos a miles de niños y dejando sin hijos a miles de padres, destruyendo a su paso hogares enteros.

Conflictos entre países y conflictos internos, pueblos reclamando escases y policías matando civiles. Políticas nefastas, burocracia y cinismo. Vemos como el síndrome de la “inmoralidad” se ha regado entre quienes habitamos este planeta.

Suelo preguntarme a diario: ¿Dónde quedaron los valores? ¿Los principios?

Qué sucede en los colegios, ¿por qué hay pocos educadores y en abundancia profesores? 

Dónde están los líderes de las naciones, no me refiero precisamente a los presidentes, sino a las figuras de gran influencia en general. ¿Dónde quedó la valentía para hablar y el terror a callar?

Los retos de la nueva era son aún más grandes y vienen con mayores sacrificios, lamentablemente las recompensas les suelen ser arrebatadas de manera injusta y a ojos de todos sin que se pueda hacer nada. Porque así funciona todo, ¿no? Al menos eso es lo que nos dicen nuestros padres.

Que la solidaridad, la humildad y la tolerancia no sean valores de momento. El mundo necesita personas de carácter fuerte y soñadoras, personas que digan la verdad así su voz tiemble. El mundo necesita gente joven que no tenga miedo a argumentar contra los grandes tradicionalistas. Empoderemos unos a otros a creer en su poder y talento, derramemos alegría y esperanza, porque los seres humanos vivimos de ilusiones. Seamos el tipo de persona que queremos en nuestro entorno, seamos el tipo de persona que el mundo necesita.

De manera irónica, no hace falta colocar en el texto los sucesos que marcaron este 2016. Hablamos de la parte humana, de las emociones y sueños que tenemos. Claro, no todo es malo, no todo es bueno. Es necesario conocer el sabor de una mala manzana para poder disfrutar y apreciar lo que una buena manzana puede brindar. Y el 2016 tuvo muchos momentos llenos de euforia también y aquello no puede ser dejado de lado.

Dejemos que el famoso dicho “una imagen dice más que mil palabras” termine de contar lo que vivimos.