Trump y su incredulidad acerca de los problemas ambientales

 Trump y su incredulidad acerca de los problemas ambientales

Victoria Marcos. Unidad Educativa Delta. 

Está claro que para el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el cambio climático no es más que un engaño o “cuento chino”. Alega que es un invento de los chinos con el fin de dejar a la industria estadounidense fuera de competencia. Para el presidente norteamericano y muchos en su partido, las medidas ambientales no son más que un gasto innecesario, y planean recortar de manera significativa lo que presupuestaba el gobierno de Barack Obama en la preservación del medio ambiente. La nueva “revolución energética” de Trump significará más emisiones de gases de efecto invernadero, más petróleo y más carbón. “Se trata de una nueva revolución energética, volver a cumplir sueños y que América sea rica otra vez,” con estas palabras justificó Trump su decisión. Dejando claro que mientras él sea presidente el bienestar económico será prioridad, muy por encima del bienestar ambiental de su país y del mundo entero.

Trump ha dicho que planea poner fin a la participación de EEUU en el Acuerdo de París firmado en el 2015 bajo el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. En este acuerdo se establecen medidas para la reducción de las emisiones de gases contaminantes. También aceptó hace algunas semanas que la empresa canadiense TransCanada construya el oleoducto Keystone XL, el cuál fué un tema muy polémico durante el anterior gobierno, y por este motivo generando multitudinarias protestas que atrajeron la atención internacional. Pero estas no son las únicas desiciones polémicas de Trump, en su agenda constan proyectos en los que se incluye el retorno a la preopnderancia del carbón y la construcción de otros oleoductos, y los define como una “gran ganancia” para el pueblo estadounidense. Con estas nuevas políticas será muy difícil, imposible incluso, que EEUU cumpla su objetivo de reducir sus emsiones un 30% para el año 2030. Al ser EEUU una potencia mundial, lo que haga su presidente tendrá gran repercusión alrededor del mundo y dará un ejemplo peligroso a seguir.

El día 28 de febrero, el presidente republicano firmó una orden ejecutiva la cual revisará las prohibiciones para las explotaciones petroleras en las costas del país, con el objetivo de aumentar el área para explotación de pozos petroleros que, según él, crearán nuevos empleos. Esto afectará de manera significativa a las zonas del Ártico y del Golfo de México, donde infames y catastróficos derrames han ocurrido en años recientes.

Claramente la última preocupación en el gobierno de Donald Trump es el medio ambiente, ¿pero es consciente del ejemplo que da Estados Unidos como potencia mundial a los otros países al hacer esto? ¿Sabrá el daño que puede causar al future de la humanidad y de los norteamericanos más jovenes?